Empieza el buen tiempo, época de estar al aire libre y con todo ello las ganas de reuniros con amigos o familia y compartir una ¡Barbacoa!
A la hora de hacer barbacoa hay que saber que se debe tener una especial cura higiénica posterior a su uso debido a que la barbacoa está expuesta a grasas y alimentos que se queman a altísimas temperaturas y a un uso prolongado: para mantenerla siempre eficiente e higiénicamente limpia, no es suficiente con cepillarla después del uso.
Las parrillas de exteriores y las barbacoas son cada vez más populares, la limpieza profunda de las parrillas es necesaria para evitar que los alimentos cocinados posteriormente entren en contacto con los residuos de los anteriores alimentos, que incluso han podido quemarse.
• El primer paso para limpiar la barbacoa es dejarla enfriar.
• Seguidamente se deberá cepillar con un cepillo que pueda eliminar los residuos de alimentos más grandes. Los productores normalmente incluyen un cepillo para la limpieza de la parrilla.
• Una vez cepillado, hay que limpiar la grasa. En este caso será necesario utilizar un producto específico, como VOREX FP, activo sobre la suciedad carbonizada y muy práctico. Se rocía sobre la superficie a tratar, poniéndose guantes y se deja actuar 30 minutos.
• Finalmente, se aclarará la espuma con una esponja mojada, hasta que la grasa quede completamente eliminada. Su eficacia permite quitar todo rastro de pringue, suciedad incrustada o quemada, sin esfuerzo.
