En la siguiente entrada del blog hablaremos sobre las principales características que podemos encontrar en el mercado referente a los distintos tipos de máquinas industriales y que, a menudo, no las diferenciamos y en consecuencia el uso que se le da a una determinada función, no es el adecuado.

A grandes rasgos el primer grupo que podemos describir es el de los barredores. Dentro de este apartado se establecen modelos manuales, eléctricos y motores de gasolina. Lo más esencial de estas máquinas es su capacidad para absorber cualquier residuo pero sobre todo el exhaustivo sistema de trabajo que generan gracias a los cepillos que acumulan la suciedad en el interior. En este mismo grupo, encontramos también un tipo de máquina que se denomina barredora de aspiración, con la diferencia que estas van encaradas a suelos sin tanta necesidad de acabados de limpieza perfectas, como podría ser unos garajes.

En el otro gran grupo, encontramos las máquinas fregadoras. Estas, según los compradores habituales, son las más cómodas a la hora de utilizarlas y también las más rápidas para hacer limpiezas óptimas en lugares de grandes dimensiones. Dependiendo también de la superficie donde se quiera actuar, tendremos que elegir entre las que podemos ser conductores estando sentados o de pie. Evidentemente las primeras tienen un coste más elevado por su arquitectura, pero son muy efectivas. La elección de este tipo de máquinas va propiciada gracias a su versatilidad, puesto que aparte de fregar, también hacen función de aspiración y enjuagan al mismo tiempo.

Ya por último encontramos las máquinas de inyección y extracción. Son las más fáciles de transportar si las tenemos que utilizar para diferentes lugares, edificios de dos pisos por ejemplo, y se tiene que llevar a cabo en pocas horas. Son también flexibles e ideales para la limpieza de moquetas, alfombras y superficies tapizadas. Muchas de las marcas ofrecen la posibilidad de convertirlas en tan sólo aspiradoras, hecho que ayuda a ser complementarías en la limpieza.