Hoy en día, el parquet se impone cada vez más en nuestros hogares, ya que aporta calidez y confort. No obstante, requiere un mantenimiento más cuidadoso y necesita unos productos adaptados para su limpieza:

Lo más importante es no dejar que la suciedad se pegue sobre la madera, por eso hay que limpiar muy a menudo el polvo con una mopa o un trapo seco.

Es imprescindible evitar limpiar el parquet con abundante agua, la humedad es enemiga del parquet y puede provocar levantamiento de maderas.
No es recomendable que la madera reciba mucha humedad. Te recomendamos que si vas a fregar el suelo de parquet, lo hagas con una fregona húmeda, que no mojada, y con agua templada. También sería beneficioso que utilizaras una sola fregona para este tipo de suelos, ya que el contacto con otros productos más agresivos, podría estropear el barniz del parquet.

Para mantener el buen estado del parquet es importante seguir estos pasos:

PASO 1. Para evitar que la suciedad penetre en la madera debes realizar una limpieza general diaria con una aspiradora o una mopa suave. Si quieres utilizar una escoba, recuerda que debe ser de cerdas suaves, de lo contrario podría dañar la capa de barniz del parquet.

PASO 2. Si existe alguna mancha especializada, puedes utilizar un paño ligeramente humedecido. Después pásalo por la zona donde se encuentra la suciedad.

PASO 3. Una o dos veces por semana, friega los suelos de parquet con un producto especializado. Recuerda que tienes que escurrir a conciencia previamente, de manera que la fregona esté simplemente humedecida.

PASO 4. Una vez al mes puedes aplicar un producto especializado para abrillantar el suelo, y así proteger y cuidar la capa más superficial del barniz. Evita aplicar ceras y barcines, ya que lo que hacen es atrapar la suciedad, y esto luego es muy difícil de quitar.