Cuando nos organizamos para realizar las diferentes tareas de limpieza dentro de nuestro hogar, normalmente, nos centramos en las más evidentes y dejamos de lado otros zonas que, siendo igual de importantes, no requieren un mantenimiento tan frecuente. Pero, esto no quiere decir que no haya que limpiarlas. Las paredes son un claro ejemplo. Los materiales de las paredes pueden variar y por esta razón conviene aclarar como se tienen que mantener en cada caso. Desde Ambisist queremos dar los siguientes consejos para mantener y alargar la vida de nuestras paredes:

  • Empezamos por las paredes pintadas; las más comunes. En primer lugar, hay que proceder a eliminar el polvo con un penacho, bayeta o con la aspiradora. A continuación, limpiaremos con una disolución de agua tibia y con unas gotas de jabón líquido neutro. Por último, fregaremos suavemente y, preferentemente, haremos toda la pared de un pase, puesto que si hacemos una parada, pueden quedar manchas de secado.
  • En el caso de las paredes de baldosas, hay que comprobar que no hayan aparecido hongos entre sus juntas. Para eliminarlos, la lejía es uno de los productos más eficientes. Por otro lado, el vinagre disuelto en agua, deja las baldosas brillantes e impecables.
  • Para acabar, las paredes recubiertas con paneles de madera sufren por el exceso de polvo y de cera. La solución es fregar suavemente con lana de acero y alcohol rebajado. Eso sí, siempre siguiendo la dirección de las vetas.

Estos métodos son muy sencillos y, especialmente, económicos. Si los aplicas, te ayudarán a tener tus paredes en perfectas condiciones. Si quieres ver el abanico de productos relacionados que ofrecemos desde Ambisist, le recomendamos que dé un vistazo aquí.