Limpiar el horno periódicamente es muy necesario para mantenerlo en perfecto estado y funcionamiento, pero solemos no hacerlo porque necesitamos mucho tiempo y muchas veces no conseguimos limpiarlo bien.

Con el consejo que os daremos hoy, todo esto se ha acabado, existen formas de limpiar el horno de forma rápida, fácil y económica. En este artículo explicaremos cómo dejar el horno como nuevo con bicarbonato y un paño de microfibra o una esponja.

¿Cómo lo haremos?

Ponemos en un bol, agua y dos cucharadas grandes de bicarbonato, convirtiendo la mezcla en una pasta. Esta pasta de agua y bicarbonato será la que utilizaremos para limpiar el horno.

El procedimiento es muy sencillo, cogemos la mezcla y untamos con ella todas las paredes del interior del horno utilizando la esponja o el paño de microfibra, es muy importante llegar a toda la superficie, que todo quede cubierto por la pasta. Y entonces sólo cabe esperar, en función de la suciedad que acumule el horno esperaremos más o menos pero recomendamos que por normal general esperemos un par de horas.

Veremos que la mezcla de bicarbonato y agua cambia de color a medida que va absorbiendo la suciedad del horno, por lo tanto, si observáis este cambio de color significa que la mezcla está haciendo efecto.

Pasadas dos horas con una esponja ya podremos limpiar el horno sin frotar porque la mezcla habrá ablandado y despegado la suciedad.

Recomendamos terminar de sacar los restos de bicarbonato con una segunda mezcla de agua y vinagre para que el vinagre es un gran desinfectante y al mismo tiempo da brillo, será cómo hacer una segunda limpieza del horno para dejarlo brillante y como nuevo.

Esperamos que hayáis encontrado interesante este pequeño consejo de limpieza del horno, y si os atrevéis a probarlo, ya nos contaréis vuestra experiencia.