Cuando hablamos de la limpieza en los quirófanos nos referimos a una de las más estrictas desinfecciones que se llevan a cabo en cualquiera de los espacios que cabría pensar.

La asepsia es un proceso de eliminación de microorganismos imprescindible en estas habitaciones de hospital, donde se ha de esterilizar el 100% de la superficie cada 24 horas como máximo, para evitar contagios con bacterias procedentes de otros pacientes. Una mala práctica de este procedimiento puede acarrear graves consecuencias para todos que haya estado en contacto con los instrumentos médicos y personal de esta habitación.

Es por ello que se debe seguir un protocolo de limpieza, desinfección y esterilización de:

  •  Lámparas quirúrgicas, aparatos clínicos, tubos y monitores. Mobiliario, ruedas, manillas, puertas y paredes.
  • Después de cada intervención, se debe limpiar: el suelo, las salpicaduras, la mesa instrumental y los aparatos clínicos. Todos los elementos que tengan que ver con la zona estéril del quirófano.
  • Las rejillas de ventilación y climatización deberían desmontar para ser limpiadas completamente cada tres semanas como máximo.

Para todo ello se necesitan unos productos de limpieza específicos, los cuales, además de actuar sobre amplios espectros de microorganismos y ser activos, NO pueden tener efectos tóxicos durante su uso ni pueden producir reacciones desfavorables en ser utilizados con otros productos. También es necesario que tengan un olor imperceptible.

Además, los materiales requeridos para este proceso deben de ser utilizados únicamente para su función concreta y se aislarán a la hora de guardarlos para que no se contaminen otros productos. Aun así, todos los quirófanos son diferentes (dimensiones, inmobiliario, etc.) y por ello cada hospital debe encargarse de establecer un protocolo de limpieza propio y personalizado.

Desde Ambisist ofrecemos una amplia gama de productos y maquinaria de limpieza que se adapta y cubre a la perfección las necesidades de todos nuestros clientes.