Des de Ambisist queremos hablar sobre lo importante que es tener precaución cuando mezclamos productos de limpieza. En concreto del cloro y el amoniaco, dos productos que se utilizan para desinfectar.

El cloro es un elemento químico presente en la naturaleza. Lo usual es encontrarlo formando el cloruro de sodio, los cloritos y los cloratos, en minas de sal y en el agua de los mares y océanos del planeta. Cuando lo utilizamos para desinfectar, le añadimos agua y elimina los gérmenes y bacterias, los olores y sabores.

El amoniaco es un compuesto químico formado por nitrógeno e hidrogeno. Cuando lo utilizamos para la limpieza, en realidad estamos usando amoniaco en agua.

Por separado, los dos productos son eficaces. Pero al juntarlos el hipoclorito de sodio del cloro reacciona con el amoniaco y produce la cloramina, un gas dañino para la salud y muy tóxico.

Por esto, des de Ambisist queremos alertar de la precaución que se debe de tener al mezclar estos dos componentes. Aunque por separado hagan su función de manera exitosa no significa que juntos aumenten la eficacia, sino el contrario.